volver volver
Alimentación de verdad
volver volver
Alimentación de verdad

Los mejores regalos navideños para tu perro

La Navidad ya está aquí, ¡y eso nos encanta! Ya sabéis que nos gusta mucho celebrar, así que en unas fechas como estas si hay algo que nos gusta es tener algún que otro detallito. Para humanos y para peludos, ¡en esta familia nadie se queda sin su regalo, eh! Esta vez hemos trabajado en un listado de regalos navideños perfectos para tu peludo, ¿con cuál te quedas?

En Ownat hemos hecho un pequeño recopilatorio de detalles navideños que seguuuuuro que le encantan a tu peludo, ¡esperamos que te quedes con alguno de ellos! Por cierto, algunos son handmade, porque ya sabes que siempre tienes la opción de comprar o de hacer, así que, si te animas a fabricar alguno con tus manos no dudes en compartirlo con nosotros y nosotras en redes, ¡nos encantará ver el resultado!

Snacks caseros
Hay perros a los que se les seduce por el estómago, ¡como a muchos humanos! Una buena bolsita de sus snacks favoritos puede ser todo un regalazo. Y si además son caseros y los has preparado con todo tu amor, ¡ya es lo más! Hay recetas muy sencillas y saludables que puedes preparar con avena, plátano, patata, zanahoria… un par de chuches sanas al día y felicidad asegurada

Una mantita extra calentita
Si algo tienen estas fechas, además de buenos turrones, es una buena dosis de frío. Una mantita extra suave nunca falla y le puede arropar en sus sueños, en el sofá, en una siesta improvisada en el pasillo…  ¿Cosas a tener en cuenta? Su tamaño, elige una manta que sea lo suficientemente grande para el tamaño de tu peludo. El material, al ser una época fría, es mejor que optes por una de felpa o de forro polar. Limpieza, la vas a tener que lavar muchas veces así que hazte con una que puedas meter en la lavadora sin problemas. ¡OJO! Si eres un experto o una experta con las agujas o el patchwork, recuerda que también puedes hacer una mantita con tus habilidosas manos 😉

Una cama nueva, ¡y mejorada!
Otro regalo TOP es una cama calentita y mullida, ¡en el mercado hay miles y para toooodos los gustos! Si además tu peludo es un poquito mayor le vendrá de maravilla para descansar cómodamente y echarse unas siestas de escándalo. ¿Las mejores? Con laterales mullidos y altos para reposar la cabecita, con fundas fácilmente lavables, con base antideslizante, de felpa mullida, reversible…

Un abrigo, ¡o unas botas de nieve!
Si tu peludo tiene la suerte de vivir en un lugar con nieve, ¡hay que preparar su cuerpo latino para ello! Bueno, y no solo eso, si es un perro pequeño, de pelo corto o de edad avanzada también necesitará algo de abrigo para enfrentarse lo mejor posible al exterior. Intenta que sea un abrigo cómodo (hay algunos que son muy ceñidos, demasiado aparatosos o que les dificultan el paso, ¡esos descartados!), si es repelente al agua mejor que mejor y trata de que sea suave y mullido por dentro. ¿Y con el tema botitas? Si le vas a llevar a la nieve las botas le ayudarán a no pasar frío y a que sus almohadillas no se quemen al entrar en contacto con la nieve.

Un buen juguete, ¡nunca falla!
Un must navideño donde los haya, ¿a que sí? Cada perro es un mundo y tiene su estilo de juguete favorito; pero claro, tú lo conoces mejor que nadie así que fallar será complicado, ¿no? Un lanzador de bolas, un Kong, algún mordedor divertido, una cuerda para masticar, un dispensador de premios, una alfombra de actividades (sí, sí, también las hay para perros).

Una caseta nueva, ¡y bien aclimatada!
Si tu peludo cuenta con una zona exterior o de jardín, puedes aprovechar para comprar una caseta que le proteja del frío y le arrope lo mejor posible. De madera, que no deje pasar la lluvia ni el viento, con una camita dentro y un par de mantitas, que sea correcta para su tamaño, ¡es importante que cumpla bien sus funciones!

Un nuevo integrante en la familia
En Ownat promovemos la adopción. Hay miles de peludos esperando que una familia les quiera y les de la vida que se merecen; así que si os estáis planteando hacer crecer la familia perruna, este puede ser un muy buen momento para dar el paso. OJO, un peludo no es un juguete, y requiere de hacer una buena pensada antes de dar el paso (seguro que ya lo sabes) pero si al final lo acabas haciendo: no sabes cómo nos alegramos  🙂