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Alimentación de verdad
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Alimentación de verdad

¿Sabes cómo cuidar de un perro senior?

Cuando nuestro peludo se hace mayor, además de la alimentación (sobre la que ya hemos escrito), hay otras muchas cosas que también cambian. Para poder ofrecerle todo lo que necesita hay que conocer muy bien cuáles son sus nuevas necesidades y comprender esta etapa con todas sus luces y sombras.

El paso del tiempo es irrefrenable, y como no podía ser de otra forma este también afecta a nuestros mejores amigos. De pronto notamos que su cuerpo, su agilidad, movimientos y algunos de sus hábitos van cambiando. ¿Nuestra responsabilidad? Que aunque se vayan haciendo viejitos y viejitas su calidad de vida y salud sea lo mejor posible.

Para poder abordar todo este tema es necesario empezar por el principio: ¿cómo sabes que tu peludo se está haciendo mayor? Pues bueno, hay una serie de detalles que te ayudarán a detectarlo de forma rápida:

Las canas empiezan a manifestarse:
en sus patitas, su hocico y por otras muchas partes de su cuerpo. A veces no nos damos cuenta de esto, pero de pronto nos descubrimos mirando una foto de hace algunos años y decimos algo semejante a “Ostras, mira Sam qué pelo tan oscuro tenía”.

Problemillas de salud: los más comunes son los problemas de visión, auditivos y también olfativos. A estos a veces se le suman problemas articulares y digestivos, ¡el pack completo! Si lo piensas, son problemas muy parecidos a los que experimentamos los humanos cuando envejecemos.

Alimentación senior. Aquí suelen pasar dos cosas: que cada vez coman menos y que desarrollen problemas de sobrepeso. Ambas relacionadas, ya que cada vez tienden a moverse menos y a mostrarse menos enérgicos, por tanto tienen menos desgaste y tienen menos apetito, y como además se mueven menos que antes no queman muchas calorías. Lo ideal es optar por recetas Senior (link producto Ownat), ya que estas suplen sus necesidades específicas.

Comportamiento. En general tienden a mostrarse más tranquilos (OJO, ¡sabemos que siempre hay excepciones! Y que algunos peludos senior son extremadamente vitales), pero lo normal es que tengan un poquito menos de energía y que estén más predispuestos a buscar mimos que pelotas o frisbees.

Ahora viene la segunda parte del tema: ¿cómo tengo que cuidar de mi perro senior? Hemos trabajado en una serie de puntos que te ayudarán a tratar este tema con toda la naturalidad y amor del mundo.

Ejercicio siempre al día. Sabemos que cada vez tienen menos energía, pero no por eso debemos descuidar el ejercicio físico. La actividad física le ayudará a mantener y fortalecer su musculatura, ¡pero ten cuidado! Vigila la intensidad y los tiempos tanto de los paseos como de las sesiones de juego.

Una casa adaptada. Una camita mullida le ayudará a descansar y sentirse mejor, ¡ya sabes que el buen descanso es vital! Y con respecto a tu casa, si tienes muchas escaleras (y tu peludo tiene artritis) es probable que la tengas que adaptar un poquito o que te toque llevarle en brazos cuando no las pueda subir.

Más visitas al veterinario.
En general tendemos a llevarles al veterinario solo cuando están enfermos, pero conforme se hacen mayores tenemos que acostumbrarnos a llevarles una vez al año. Lo aconsejable es que les hagan análisis, revisión del peso y checkeo de posibles enfermedades asociadas a esta etapa vital.

Bien de ácidos grasos. Los problemas articulares, de movilidad y artritis suelen ser de los más comunes. ¿Lo ideal? Que le des alimentos ricos en ácidos grasos, como por ejemplo nuestro aceite de salmón Ownat (guiño, guiño). Esto cambiando con una buena alimentación específica para perros senior te ayudará a suplir sus necesidades diarias.

¿Y sabéis qué otro punto es MUY importante? ¡Darle una buena dosis de mimos! Habrá días en que no esté muy allá, se sienta más débil o esté más apagado o apagada; en esos momentos mucho amor y atención serán los mejores aliados.